Por la liberación de los pueblos ocupados – V Jornadas Combativas

Estas jornadas también nacen de una situación, o quizás mejor hablar de un momento de solidaridad global con la lucha de un pueblo, el pueblo Palestino. La barbarie del estado genocida de Israel y de sus cómplices occidentales ha despertado al mundo, viendo como estamos viendo, acciones globales clamando la libertad del pueblo palestino. Pero lo que ahora es un grito ha sido por muchos años un mero susurro. Hablamos de un silencio que nunca se ha dado en un pueblo que lleva 76 años en lucha, 76 años resistiendo. Queremos en estas jornadas hablar de esta resistencia.

Un silencio que tampoco ha permitido el pueblo del Sáhara Occidental durante las cinco décadas en las que su tierra ha sido ocupada. Una ocupación de la que España es responsable directa. Como cómplices directos de su opresión es nuestra obligación no permitir que el pueblo saharaui siga luchando solo, su resistencia es también nuestra lucha.

El estado español es cómplice de la ocupación marroquí, de mantener la existencia de la última colonia de África. Sigue siendo el administrador oficial de la colonia a día de hoy, y junto a Marruecos, siguen negando la autodeterminación del pueblo saharaui. No debe sorprendernos pues, cuando vemos la misma complicidad estatal con el colonialismo sionista, financiando y colaborando con el armamento isrealí.

Queríamos hablar también de la complicidad de esta universidad, de la Rey Juan Carlos. Una universidad que no ha condenado jamás el genocidio y que sigue firmando a día de hoy convenios con empresas complices al genocidio. Tan solo este mismo año hemos contado casi una treintena de convenios de colaboración firmados con estas empresas, convenios que durarán hasta 2029. Por no hablar de la colaboración con empresas públicamente denunciadas por múltiples organizaciones por dicha complicidad, hablamos del Banco Santander, que ha financiado con más de 2 millones de dólares a empresas que exportan armas a Israel, o de empresas que llevan años siendo boicoteadas por el BDS como Carrefour o Disney. 

Como estudiantes de la URJC no somos ajenos a la complicidad de nuestra institución educativa con Israel y exigimos que dejen de hacernos complices de un genocidio. Que se rompan todas las relaciones con empresas que se lucran de la matanza de pueblos.

Estas jornadas nacen así, de una obligación. No podemos dejar nunca de hablar sobre las luchas de resistencia que persisten en tantos pueblos del mundo. Es nuestro deber como estudiantes apoyar su lucha y no permitir que la silencien. Porque no dejaremos de hablar del Sáhara hasta que el Sáhara sea libre y no dejaremos de hablar de Palestina hasta que Palestina sea libre.